Toejam & Earl, raperos de otro mundo

Toejam & Earl, los raperos extraterrestres más molones de la historia de los videojuegos nos proponen un tour por nuestra alocada Tierra y su desquiciada Funkotron. Una oportunidad única de disfrutar de algunos de los juegos más desquiciados de inicios de los años 90. ¿No les conoces? …Pues va siendo hora, ya que las consolas virtuales y la inminente Retro N5 lo ponen más fácil que nunca.

Toejam & Earl

Johnson Voorsanger Productions, mucho más conocidos como JVP, nos brindaron en la época de los 16-bits dos juegos protagonizados por una pareja de aliens con mucho ritmo. Con distintos sistemas de juego entre sí, los títulos de Toejam & Earl destilaban humor pixelado y se convirtieron en los favoritos de un buen número de jugones durante años. En los últimos meses regresaron a nuestras pantallas gracias a PS3 y una nueva selección de juegos retro.

Toejam & Earl

Mientras surcaban el espacio con su molona nave, este par de alienígenas sufrieron un accidente que les obligó a detenerse en la Tierra. Tras el impacto, los componentes de su vehículo acabaron desperdigados. Nuestro objetivo es repararlo y escapar del alocado planeta y sus desquiciados moradores.

En este cartucho de 1991 podíamos jugar encarnando a uno de los protagonistas o compartir la responsabilidad de salvarles el pellejo con uno de nuestros amigos a través de un total de 24 niveles generados de manera aleatoria o prefijada (a nuestra elección) pero, en cualquier caso, extensos. La elección de uno u otro personaje tiene poca importancia y tan sólo se diferencian a nivel de juego en una barra de vida ligeramente mayor en Earl y una velocidad de movimientos algo mayor en Toejam.

Toejam & Earl regalos

El desarrollo del juego nos impone explorar extensos mapas en cada uno de los niveles en busca de las citadas piezas, un ascensor que nos lleve al siguiente nivel, dinero …y regalos. Sí, porque los ítems en Toejam & Earl vienen envueltos y con lacito. Desde zapatillas con muelles a bocadillos pasando por todo un abanico de alocados objetos, incluyendo algún humano ocasional. De hecho, incluso podemos cruzarnos con Papá Nöel y sisarle un par de paquetes de vez en cuando.

El juego cooperativo nos facilitará mucho el cubrir el mapeado en busca de las piezas de la nave siniestrada gracias a una partición de pantalla. De igual modo, si Toejam y Earl se encuentran en la misma sección del mapa, ambos recibirán los contenidos de los paquetes que abra cualquiera de ellos.

Toejam & Earl split

Por supuesto, no todo va a ser pasear y recoger objetos y bonus alegremente. De hecho, la Tierra está odiosamente plagada de terrícolas. Desde la señora con carrito de compras a dentistas locos pasando por enjambres de abejas, el hombre del saco, Cupido o pequeños demonios rojos, insufribles y letales todos ellos. Afortunadamente entre tanto indeseable encontraremos personajes que, a cambio de algunos billetes nos brindarán su ayuda restableciendo nuestra salud, identificando regalos o eliminando a nuestros perseguidores a puro Do de pecho.

Otra cosa que abunda en el planeta azul son los abismos. No será raro que caigamos desde un nivel al inmediatamente inferior por resbalarnos al caminar por el borde, lo cualno afectará a nuestra salud. Tampoco son raras las masas de agua que podremos cruzar a nado con sus consecuentes riesgos de asfixia y ataque ocasional de escualos.

Toejam & Earl enemigos surrealistas

Conforme descubrimos mapeado, abrimos paquetes y, en definitiva, avanzamos en el juego los personajes van acumulando puntos que nos granjearán subidas de nivel con sus respectivos aumentos de la barra de vida y número de vidas extra. Todo ello resulta muy importante debido a la dificultad del título y al ensañamiento de los terrestres respecto a tan peculiares visitantes.

Desgraciadamente, la perfección es difícilmente alcanzable y Toejam & Earl recibió algunas críticas muy razonables. En concreto, éstas hacen relación al movimiento lento de los personajes y al enfrentamiento con los terrícolas. Ambos factores pueden sacar de quicio a más de uno durante el juego y elevan la dificultad global del título.

Este clásico de Mega Drive constituye, por tanto, un reto tanto de cara a completarlo como a la paciencia de los jugadores. Los implacables nativos te harán pasarlo mal en tus idas y venidas por los niveles pero, en general, este juego resulta divertidísimo. El desenfado de los personajes y las situaciones, el ambiente y la música constituyen un excelente modo de pasar un buen rato sólo superado por su secuela.

Toejam & Earl in Panic on Funkotron

Una vez recuperados los elementos de la nave espacial, Toejam & Earl huyen de la Tierra rumbo a su planeta natal, Funkotron, para descubrir a su llegada que han introducido una peligrosa especie extranjera en su mundo: los terrícolas. En esta ocasión, la misión de los raperos consistirá en enmendar el lío que han formado buscando a los visitantes y mandándolos en un vuelo sin escalas directos a casa.

Toejam & Earl in Panic on Funkotron abandona la perspectiva de la primera entrega para presentarnos un juego de plataformas de scroll lateral de grandes sprites y muy colorido. Para la ocasión, y puestos a cambiar, nos encontramos con un juego completamente diferente en su mecánica a su predecesor. Sin embargo, la esencia de la serie, su humor, se hace incluso más patente con la introducción de nuevos personajes, líneas de diálogo, juegos de palabras…

Toejam & Earl funkotron

Los humanos continúan siendo unos energúmenos que disfrutarán haciéndonoslas pasar canutas, pero ahora resultará mucho más sencillo plantarles cara gracias a la capacidad de atacarles con tarros. Se aprecia una menor dificultad en general a lo largo de sus 15 niveles pero se ha ganado en nivel de exploración y mini-juegos.

En distintos momentos conforme avancemos en los niveles nos encontraremos con concursos de salto de hongo, en los que un jurado puntuará nuestras piruetas acrobáticas o retos musicales en los que a golpe de pad deberemos copiar un ritmo predeterminado …todo ello por una mísera moneda.Estos jueguecillos nos permitirán aumentar nuestras reservas de una energía mística, el “funk” que nos permitirá atravesar paredes o emplear una visión especial que nos revelará elementos ocultos a simple vista.

Toejam & Earl fungus

El funk no es el único añadido puesto que contamos con un botón de pánico que nos ayudará a salir de situaciones apuradas en las que nos encontremos superados en número y una bomba de vacío que aspirará a todos los terrícolas en las cercanías.

También existen zonas de bonificación, la Hyper Funk Zone, a la que accederemos por puertas dimensionales que durarán tan sólo unos instantes. En ellas, nuestro objetivo es permanecer tanto tiempo como nos sea posible (recogiendo iconos de reloj) en una carrera contra-reloj en la que podremos recoger una gran cantidad de regalos.

Toejam & Earl hyperfunk zone

Conforme avancemos en el juego descubriremos que esa mística energía que de tanta ayuda nos será a lo largo de la aventura está desapareciendo de Funkotron debido a que elFunkopotamus, un personaje de máxima importancia para el planeta, se ha recluído en otra dimensión asustado por los terrícolas. El caos derivado de esta situación sólo podrá enmendarse encontrando diez objetos repartidos por el planeta Funkotron, una nueva misión para nuestros héroes. Este objetivo se puede lograr aunque tan sólo localicemos ocho de esos objetos, aunque su recolección no desbloquea un final alternativo.

A pesar de que este segundo episodio resulta más fácil que su predecesor, su extensión es mucho mayor y, por ello, contaremos con un sistema de passwords que nos permitirán registrar nuestro avance.

Toejam & Earl in Panic on Funkotron constituye un juego totalmente diferente de lo que podríamos esperar de su precuela. Aún así, sus niveles coloridos, la variedad de elementos y personajes con los que interactuar, zonas secretas y minijuegos así como una historia más elaborada hacen de él un gran juego que merece la pena ser jugado por cualquier fan de los títulos plataformeros.

Una de las grandes pegas que se le puede sacar, sobre todo a este segundo juego, es el hecho de que llegara en completo inglés. Las pistas para encontrar los objetos perdidos delGran Funkopotamus y otros detalles llegan a ser muy difíciles de seguir en algunos momentos, debido al dialecto barribajero típico de Funkotron. Muy cool y muy molón, sí, pero complicado para los no angloparlantes.

En cualquier caso, estas pequeñas joyas de la época de los 16-bits ofrecen horas de risas y diversión, por lo que no dudo en recomendarlos a la mínima oportunidad de echarles el guante en el formato que sea. Ya se trate de una versión para consola virtual, como integrante en un recopilatorio de clásicos de Mega Drive o aprovechando la oportunidad que la esperada Retron N5 nos brinda de re-disfrutar de nuestros viejos cartuchos, las aventuras de Toejam & Earl lo valen.

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