Master of Darkness, Castlevania al estilo de SEGA

A principio de los años 90, en plena era de las 16-bits, SEGA aún se preocupaba de sus consolas más humildes. Una muestra de esos más que dignos juegos de una generación que empezaba a vivir sus últimos años es Master of Darkness, el título que os presentamos en esta ocasión.

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Rescatamos este particular intento de SEGA por emular uno de los éxitos del momento en su más directa competencia como consecuencia de la inminente salida al mercado de la última entrega de la serie de Konami, el esperado Castlevania Lords of Shadow: Mirror of Fate de la cual ya podemos disfrutar gracias a la demo disponible en la eShop de Nintendo 3DS.

En Master of Darkness (In the wake of vampire para Japón) encontramos un juego de plataformas y acción con una clara influencia de la saga Castlevania, programado por SIMS y publicado y distribuido por Sega para Master System y Game Gear en 1992. A pesar de las diferencias entre ambas consolas, la desarrolladora nos presentó básicamente el mismo juego, con mínimas diferencias según el sistema en que juguemos.

En esta historia de horror victoriano encarnamos al Doctor Ferdinand Social, estudioso de la parapsicología que conoce, tabla ouija mediante, la identidad del asesino que asedia el Londres de finales del Siglo XIX cada noche de luna llena: Drácula.

Master of Darkness se desarrolla a lo largo de cinco niveles compuestos de tres fases, salvo por el último de ellos, que cuenta con sólo con una pantalla que concluye con el combate final. Para atravesar los escenarios que incluyen tanto la capital inglesa como el castillo del propio Conde en Transilvania contaremos con una serie de armas principales y secundarias que podremos obtener de las máscaras que encontraremos en nuestro avance. Mientras las armas de cuerpo a cuerpo se emplean pulsando el botón 1, para hacer uso de las armas secundarias y atacar así a distancia debemos además pulsar hacia arriba en el pad. El arsenal con el que contará el Dr. Social durante su periplo consiste en los siguientes objetos:

  • Cuchillo: el peor arma del juego. Poco alcance y peor daño.
  • Espada: brinda un mayor alcance, pero no ocurre lo mismo con el daño. No es un mal arma en la que escudaros, aunque hay mejores opciones.
  • Martillo: muy similar a la anterior, aunque en este caso contamos con menor alcance junto a una mayor potencia.
  • Hacha: la mejor arma de todo el juego, de corto alcance y genera tanto daño que los enemigos normales caen con un solo golpe.

En cuanto a las armas secundarias podemos optar entre la pistola, el boomerang, las estacas y las bombas. Las dos primeras pueden ser fácilmente desechables por su escaso efecto sobre los enemigos. Por otro lado, acertar a los esbirros del vampiro con los explosivos no es tarea fácil. En cualquier caso, pueden resultar prescindibles durante la mayor parte del juego.

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Un detalle curioso es que las armas no sólo aparecen de modo que nos den continuamente mayor poder, sino que podemos abandonar nuestra poderosa hacha para encontrarnos con un simple cuchillo entre nuestras manos; desde luego mucho más dañina que pelear desarmado pero ni de lejos tan útil como el resto. Por si esto fuera poco, en caso de perder toda nuestra energía o caer por uno de los vacíos, nos veremos obligados a recorrer una vez más la fase desde el principio, perdiendo cualquier arma que portemos a excepción del cuchillo.

Además de las armas, en Master of Darkness podremos obtener otros ítems de las máscaras. Aparte de las habituales recuperaciones de salud en forma de bebida de color rojo y las vidas extra representadas por pequeños muñecos que representan al Doctor tendremos a nuestra disposición pequeños orbes que aumentarán nuestra puntuación y unas grandes joyas que eliminarán a todos los enemigos presentes en pantalla al hacernos con ellas.

A pesar de que los enemigos que encontraremos según avanzamos en nuestra búsqueda de Drácula terminan repitiéndose bastante, es de agradecer que no se trate de los mismos sprites diferenciables sólo por sus colores. En Master of Darkness, en general, cada nivel cuenta con sus enemigos característicos sin que ello impida a viejos amigos dejarse ver; sobre todo los implacables murciélagos.

Fase 3

Por otro lado, los jefes finales de cada nivel resultan únicos tanto en su diseño como en su forma de tratar de poner fin a nuestra aventura. Si bien derrotarlos no resultará tan complicado como en el caso de los Castlevania, mantienen la tónica de horror victoriano y la coherencia con respecto a la trama. Desde el enemigo final del primer nivel, Jack el Destripador, al malvado Conde Drácula encontramos todo un elenco de criaturas oscuras y terribles, dignas de cualquier relato de Bram Stoker o Mary Shelley. Curiosamente, en el texto que constituye el final de la aventura tras la derrota del vampiro, descubrimos que el Doctor Social coincide en Transilvania con Jonathan Harker, personaje de la más famosa historia sobre el no-muerto.

La dificultad general del juego tampoco se torna excesiva, salvo por momentos concretos como el loop constante del quinto nivel. A consecuencia de él, a menos que llevemos al Dr. Social hasta un punto concreto y golpeemos la pared, no conseguiremos alcanzar a Drácula; viéndonos obligados a avanzar en círculos por el nivel.

Final Battle

Gráficamente, tal y como demuestran las pantallas que acompañan a este texto, Master of Darkness se encuentra ligeramente por encima de los primeros Castlevania de NES. Si bien en cuanto a dificultad no puede aspirar a encontrarse al mismo nivel que las andanzas de los Belmont, no es menos cierto que la aventura de la 8-bits de SEGA cuenta con una ambientación mucho más trabajada, un look más siniestro y envolvente.

Si bien las melodías pueden hacerse un tanto repetitivas, no puede negarse que el apartado sonoro del juego es otro de sus puntos a favor. Acompañando a los escenarios y la historia encontramos temas ligeramente tétricos y efectos de sonido discretos que no repercuten negativamente en el desarrollo de nuestra búsqueda.

En todo caso, y obviando las odiosas comparaciones entre este título y la serie de Konami, encontramos uno de los títulos más interesantes de los últimos años de Master System. Rebosante de un ambiente de película de terror, enemigos insidiosos y un sistema de juego intuitivo, Master of Darkness es un juego que merece la pena ser redescubierto y disfrutado como lo que es y pudo ser: una aventura de calidad con potencial, por desgracia desaprovechado, para constituir su propia saga.