Mario is Missing, cuando Luigi se convirtió en Paco Lobatón

En Juegonautas no somos sólo unos hedonistas que nos regocijamos nadando en la abundancia de dinero que nos deja nuestra web y jugando en nuestros palacios a los miles de juegos que nos envían las distribuidoras. Nada de eso. Estamos muy concienciados con nuestra necesaria labor social, y hoy vamos a dar muestras de ello hablando de ese icono de lo aberrante, poco valorado como tal, que es Mario is Missing.

mario-is-missing-pc

Se habla mucho que si de toneladas de juegos de ET enterrados en el desierto, que si de Supermanes de Nintendo 64… ¿pero qué hay de esta aventura del mundo Mario capaz de provocar en nosotros tantas sensaciones y estados de ánimo diferentes? Empezando por el estupor, continuando por el desconcierto, con una breve parada en el cabreo… y desembocando por fin en la risa floja. Se insulta poco a Mario is Missing, y por ello queremos hoy reivindicarlo para que no caiga en ese olvido indulgente al que sometemos a los juegos de su calaña.

 

Allá por 1992, parece que a alguien en Nintendo se le encendió la bombilla y se le ocurrió que los videojuegos podían ser “educativos”. Sí señor. Hoy en día nos inflamaríamos en ira al escuchar algo así, teniendo en cuenta que parece que esa barrera está más que derribada; a nadie se le ocurre en nuestros tiempos dudar de esta capacidad, entre tantas otras muchas. Pero estamos hablando de hace veintiún años, así que resulta comprensible. Bien, se aceptó el barco. Un videojuego educativo se encargó, por tanto, a la empresa Software Toolworks, concretamente uno que pudiera servir para fomentar el aprendizaje de esa asignatura a veces espinosa que es la geografía. ¿Y qué mejor sustituto para el aburrido y gris profesor de colegio que Mario y sus amigos?

portada

Mario is Missing apareció primero para MSX, y posteriormente, en 1993, para Super Nintendo y NES (entre la versión de ordenador y de consola existieron notorias diferencias gráficas, entrando la primera dentro de la categoría “creepy”). Lo más llamativo fue que, por vez primera, se decidió ceder el testigo al eterno segundón, Luigi, con la premisa que su propio título nos indica: Mario se ha perdido y su hermano será el encargado de encontrarlo. Este breve resumen del argumento esconde, no obstante, algunas de las perlas de trama más absurdas que hemos encontrado nunca en Mario alguno. Está claro que ninguno de sus juegos es un prodigio argumental, pero Mario is Missing se lleva la palma merecidamente. El malvado, por supuesto, es Bowser, cuya intención ahora es la de anegar la superficie terrestre derritiendo los polos… con la ayuda de unos secadores gigantes.

¿Secadores? ¿De verdad, Bowser? Por aquella época teníamos a Robotnik creando engendros mecánicos y robándole la felicidad a los animales del bosque… y a ti no se te ocurre otra cosa que un secador tamaño industrial. Después nos quejamos de carisma y tal. En fin, como es lógico, Mario no tiene nada mejor que hacer y decide impedir tan apocalíptico plan, con la mala fortuna de que es capturado. En la versión de MSX, cae en la trampa de Bowser al aceptar un caramelo que le ofrece (…sin comentarios), y en la de Super Nintendo simplemente es engullido por un traicionero agujero en la Antártida. Sea como fuere, Luigi tiene que salir en su búsqueda… pero su misión no acabará aquí. Bowser guarda otro as en la manga.

Nuestra tortuga vigoréxica favorita ha esparcido a sus tropas koopa por todo el mundo con la ayuda de una tecnología llamada PORTALS (y ahora es cuando GLaDOS sufre impulsos suicidas), para que recorran las ciudades más emblemáticas y roben algunos de sus monumentos. Así que el intrépido Luigi tendrá que salvar a su hermano y preservar nuestra identidad cultural de paso. Todo un currazo, desde luego. No nos extraña que años después decidiera pasarse a la vida más tranquila de investigador paranormal.

mario-is-missing-05

Ya tenemos la excusa educativa planteada. A través de los portales, ubicados en la mansión de Bowser, Luigi podrá ir viajando entre ciudades como Nueva York, Nairobi o Tokyo, y habrá de recorrerlas para encontrar los objetos perdidos, llamados artefactos. Las tortugas campan a sus anchas por las ciudades, y al saltar sobre algunas de ellas recuperará el artefacto robado. Una vez lo tenga en su inventario, tendrá que acudir a los puntos de información turística, devolverlo y responder a unas cuantas preguntas sobre el monumento en cuestión. No podían faltar, eso sí, los enemigos finales que aparecerán después de completar varias ciudades y a los que deberá derrotar con la siempre eficaz técnica marcial del “salto-en-la-cabezota”.

Para realizar un análisis del juego en sí, nada mejor que echar un vistazo al anuncio de la época con el que se embaucó a los incautos niños. Si creíais saberlo todo sobre la publicidad engañosa… agarraos.

MarioMissing_ad

El párrafo que aparece a la izquierda, arriba del todo, es el que nos  interesa y vamos a desgranar a continuación:

  • “Mario is Missing! tiene grandes gráficos en 2D y 3D: donde pone “grandes”, cambiadlo por “infernales”. Los fondos de cada ciudad son repetitivos hasta la náusea, sin apenas detalles. Las ciudades están completamente vacías, a excepción de algunos personajes con los que podemos hablar y que están diseñados como si alguien los hubiera masticado y escupido posteriormente sobre la pantalla. Por otro lado, lo que la publicidad llama “3D” no es más que un efecto chapucero mediante el que Luigi puede avanzar “hacia el fondo del escenario” para cambiar a otra zona de la ciudad… exactamente igual a la anterior, con la misma pobreza visual.

 

  • “[…] Una nueva banda sonora de Mario”: es decir, la misma banda sonora de Super Mario World, a la que por algún motivo le han añadido pitidos y una especie de instrumento estridente y exasperante cuya procedencia no puede ser terrenal.

 

  • “[…] Un mapa desplegable que te ayuda a encontrar hechos, pistas, fotos e información”: en realidad son dos: un mapa mundial por el que movemos a Yoshi (cuando lo situemos en nuestra ubicación tendremos la oportunidad de usarlo), que digamos que tiene un pase, y un mapa de la ciudad ininteligible con el que, supuestamente, debemos entender dónde se encuentran los artefactos que nos faltan para superar la fase. Siempre y cuando tengamos un doctorado en criptografía.

Debemos detenernos un poco más en el tema de “encontrar hechos, pistas e información”. La idea de “educativo” no parece estar demasiado clara para el genio tras este juego. La información que se nos presenta en cada ciudad es, siendo benévolos, trivial. Excesivamente trivial. Con palabras un poco más descarnadas, podríamos decir que son meras curiosidades o chorradas que no le interesan a nadie. Si a ello le sumamos, encima, que la mecánica de juego es monótona y directamente aburrida (entrar en la ciudad, recorrerla matando las tres o cuatro tortugas presentes hasta conseguir los artefactos, entregarlos, responder las preguntas y hacer la foto de turno), nos encontramos con que Mario is Missing no tiene ningún aliciente. Ni siendo parte del público infantil al que supuestamente va destinado, ni como adulto que pretenda realizar una labor espeleológica del universo Mario.

marioismissing

Nintendo lo volvió a intentar e incluso lanzó una secuela para su Cerebro de la Bestia, Mario´s Time Machine, donde, efectivamente, se atrevía ahora a educar en materia de Historia. No hemos sido capaces de castigar nuestros ya maltratados cerebros jugándolo para este artículo, pero nos armaremos de valor y volveremos a deleitarnos. Algún día.

A pesar de que Mario is Missing bien podría ocupar un lugar destacado como instrumento de tortura en un campo de concentración, nos ha dejado un interesante legado, fruto de la siempre prolífica y a veces enferma mente de los usuarios de Internet. En 2007 surgió el meme que lleva por nombre Weegee, y que hace referencia a la… digamos “atenta” mirada con la que Luigi observa a su alrededor en la versión del juego para MSX. La moda ya pasó hace algún tiempo, pero por suerte nos tenéis a nosotros, siempre ávidos en la búsqueda de la mejor mierda de Internet, para traeros un recopilatorio. Felices sueños.

6 pensamientos en “Mario is Missing, cuando Luigi se convirtió en Paco Lobatón

  1. Estupefacto me quedo, no tenía ni idea de la existencia de esta aberrac… juego, extraño juego. El caso es que había visto de pasada este meme de Luigi (cómo no), pero no conocía su origen. Realmente creepy.

    VN:F [1.9.22_1171]
    Karma 0 (0 votos)
  2. Weegee!!!

    Lo cierto es que MiM podría considerarse un juego de culto. Como dice Johnny Dement en su momento yo también sentí cierto interés por este juego, y cuando finalmente lo pude probar… pues lo que decía, un juego de culto :roll:

    VA:F [1.9.22_1171]
    Karma +1 (1 votos)

Deja un comentario