Cosmophony, un shooter con ritmo

Entre el aluvión de nuevos títulos digitales lanzados el pasado día 30 en la Nintendo eShop de Wii U se encuentra Cosmophony, un shooter de endiablada dificultad que pretende poner a prueba nuestros reflejos a ritmo de Drum & Bass ¿aceptas el desafío?

screen4Con Cosmophony, Moving Player nos ofrece el port de un título originalmente lanzado por Bento Studios para dispositivos móviles. Para la ocasión, el juego se muestra en 1080p y 60 fps lo que, unido a su banda sonora original da como resultado una impactante y satisfactoria experiencia de juego. Este tipo de ports no son extraños en las consolas de Nintendo, como demuestran otros juegos previamente publicados como Color Zen, EvoFish o SpeedX 3D pero, probablemente, se trate de la primera vez en que se realiza una adaptación tan completa en su salto desde el smartphone a la consola.

Si pretendemos definir a Cosmophony de la forma más concreta posible, resulta difícil no resaltar que se trata no sólo de un juego adictivo, sino de todo un reto a las habilidades del jugador. Mientras que su concepto resulta efectivamente sencillo y su control se basa en el uso de la cruceta, el stick analógico izquierdo o los botones ZL y ZR para movernos por la pantalla y pulsar el botón A para disparar, la disposición de los obstáculos contra los que podemos colisionar y la velocidad con la que nos desplazamos hacen de este un juego altamente exigente.

La trama de Cosmophony, aun estando en completo inglés, no es complicada de seguir por el jugador en momento alguno. Las escasas líneas de diálogo nos ponen en la situación de un universo agonizante a causa de la pérdida de armonía. Tras completar el tutorial, donde aprenderemos todo lo necesario para acometer nuestra tarea, se nos hace entrega del corazón de la Diosa, el cual hace las veces de “vehículo”. Hablamos de un título de una jugabilidad directa y que, sin artificios ni complicaciones, nos pone manos a la obra desde el primer minuto.

Cosmophony se compone de cinco niveles más el tutorial inicial. Cada una de las fases consta de un nivel de prueba (reconocibles porque el escenario es de color gris) y la propia fase en sí. Ambos cuentan con dos estrellas a conseguir: una por completar el recorrido y una segunda por destruir todos los triángulos que encontraremos en nuestro avance. Conseguir el 100% de cada fase no será algo fácilmente alcanzable con un único intento. Esto se debe a que, el menor contacto con un elemento situado en el escenario supone la perdida del avance realizado, debiendo comenzar esa pantalla desde el principio. Tanto en el tutorial como en las pantallas de prueba, colisionar no tiene un efecto tan drástico ya que regresaremos a un punto de guardado intermedio …pero no será raro que se nos escape alguno de los triángulos que debemos destruir.

Debido a ello, la duración de Cosmophony no es muy elevada. A pesar de que completar un nivel de inicio a fin nos llevaría apenas unos minutos con una ejecución impecable, es cierto que el jugador medio se verá obligado a repetir en varias ocasiones la mayoría de las fases. A efectos prácticos, completar el juego nos ocupará bastante más tiempo del que realmente dura debido a la necesidad de reiniciar las fases tras cada choque.

Visualmente, el título de Bento StudioMoving Player resulta eminentemente minimalista. Basta visionar el video que acompaña a esta crítica para apreciar cómo, a base de espacios vacíos intercalados entre sencillas formas triangulares y trapezoidales, se configuran los distintos recorridos de los que consta nuestra aventura en busca de reinstaurar la armonía en el universo. Esto no quiere decir que quedemos libres de elementos distractores: no faltan efectos similares al humo al destrozar los triángulos o imágenes situadas en segundo plano que nos ayuden a tener un desliz fatal. Cosmophony pone a prueba en todo momento nuestra capacidad de respuesta tanto a la hora de evitar obstáculos como para mantener nuestra atención focalizada en el itinerario a seguir.

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Tal vez lo más destacable del juego sea el apartado sonoro. Éste corre a cargo de DJ Salaryman y responde al estilo Drum & Bass. La música electrónica nos acompaña en todo momento, siendo la mayor garantía de superar el reto de Cosmophony nuestro sentido del ritmo. Los efectos de sonido adicionales son escasos, pero conectan con el desarrollo de la acción y se combinan con la melodía, llegando a formar parte de esta como en el caso de la eliminación de los triángulos que se encuentran repartidos por la pista.

Aceptar el desafío

Con Cosmophony nos enfrentamos a un título sencillo en su concepto y puesta en escena, pero que se fundamenta en una dificultad endiablada. Se trata de un juego de escasa duración al constar de una decena de fases “teóricamente completables” en minutos pero que, en la práctica, nos llevará mucho más tiempo completar …si llegamos a lograrlo, puesto que ya desde la tercera fase el nivel de exigencia comienza a alcanzar cotas delirantes.

Tal vez habría sido deseable que Cosmophony contara, si no con algún modo de dificultad más asequible, sí con algún modo de juego que permitiese una mayor vida útil, como una fase tipo survival: sin final, con un mapeado de generación aleatoria y el reto de mantenerse en movimiento el mayor tiempo posible. Esto podría haber asegurado su rejugabilidad, dando al jugador un reto al que enfrentarse en cualquier momento y con la posibilidad de mejorar sus habilidades.

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No obstante, Cosmophony es un juego que puede resultar muy estimulante tanto para los amantes de los retos como para los aficionados al estilo musical en que se basa. Es importante tener claro que el título no nos lo pondrá fácil así como contar con una buena tolerancia a la frustración, muy en la línea a lo que ocurre con otros videojuegos como Cubit the Hardcore Platformer Robot de CoderChild. Nos encontramos, por tanto, con un título ideal para partidas cortas y amantes de los juegos basados en el ritmo …pero que no es apto para todo tipo de jugadores.

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